Me exijo demasiado
Aceites esenciales recomendados
El problema no es la exigencia en sí, es cuando se vuelve permanente y sin premio. Terminas algo y en lugar de disfrutarlo ya estás mirando lo que falta. Descansar se siente como perder el tiempo, y el descanso nunca alcanza para llegar al día siguiente en paz.
Adaptiv acompaña la sobrecarga, con su versión Adaptiv Touch lista para aplicar en cualquier momento. La Lavanda baja las revoluciones. Balance ayuda cuando el problema es la necesidad de tener todo bajo control. La Bergamota aporta un perfil fresco que afloja la dureza, y el Incienso da distancia y perspectiva.
Cómo usarlos
Difunde Lavanda y Bergamota (3 gotas de cada una) al final del día: es el momento donde la autoexigencia suele aparecer con más fuerza. Adaptiv Touch en las sienes cuando sientas que empiezas a apretarte. Balance antes de dormir, para soltar el control por unas horas.
Una práctica concreta: al cerrar el día, escribir una cosa que hiciste bien. No una que te falta. La autoexigencia alta no se desactiva con aroma; se desactiva cuando la balanza deja de estar siempre en contra.
Si la autoexigencia viene con ansiedad sostenida, insomnio o ánimo bajo, buscar acompañamiento profesional es lo que más transforma.