Necesito calma
Aceites esenciales recomendados
Hay días en que el cuerpo está listo para parar pero el sistema sigue en alerta. No es insomnio todavía: es esa sensación de estar acelerado por dentro aunque no haya nada urgente pasando. Suele aparecer después de una racha intensa, y cuesta bajarla solo con voluntad.
La Lavanda es la puerta de entrada más simple a un estado de calma, y la más fácil de sostener en el tiempo. Balance aporta una base amaderada y terrosa que muchos describen como volver al suelo. El Vetiver es más profundo y funciona bien cuando la agitación lleva días. El Cedro suma una nota seca y estable, y la Manzanilla Romana es la más suave del grupo, ideal si los aromas intensos te resultan demasiado.
Cómo usarlos
Difunde Lavanda y Balance (3 gotas de cada uno) en el espacio donde estés, sin esperar a la noche: la calma también se construye durante el día. Si necesitas algo inmediato, aplica una gota de Balance diluida en las plantas de los pies o en la nuca y respira lento un par de minutos. El Vetiver rinde mejor de a poco: una gota en la almohada o en la muñeca alcanza.